Servicios
Cuatro servicios, un mismo criterio: hablar contigo directamente y entregar software que aguanta en producción.
Webs corporativas
Tu web actual carga lento, no se ve bien en el móvil o directamente no aparece en Google. Cada visita que se va antes de cargar la página es un cliente o un contacto perdido, y cada formulario mal planteado es una oportunidad que nunca llega. Esto le pasa igual a una pyme con catálogo de servicios que a un fotógrafo, un consultor o un terapeuta que vive de que le encuentren online: muchos acaban pagando una plantilla genérica que nadie mantiene y que, con el tiempo, se convierte en un lastre técnico y de imagen.
Desde 900 €
Ver servicioE-commerce
Cada segundo de más en el checkout se traduce en carritos abandonados. Muchas tiendas online se montan sobre plantillas genéricas que van bien en la demo y se caen o van lentas el día que hay tráfico real: una campaña, un Black Friday, una mención en redes. A eso se suman pasarelas de pago mal integradas, catálogos que no escalan y paneles de gestión de pedidos que obligan a hacer todo a mano.
Desde 1.800 €
Ver servicioApps móviles
Una app que se cierra sola, tarda en abrir o consume batería sin motivo pierde usuarios en la primera sesión, y no vuelven. Muchas empresas encargan su primera app a quien ofrece el desarrollo más barato y terminan con código sin arquitectura, sin tests y sin nadie que pueda mantenerlo un año después sin reescribirlo entero. El resultado es una app que funciona en la demo pero falla en producción, con usuarios reales y casos límite reales.
Desde 3.000 €
Ver servicioMantenimiento
Una web o una app que se publica y se abandona empieza a acumular riesgo desde el primer mes. En una web: dependencias sin actualizar, complementos con vulnerabilidades conocidas, certificados que caducan sin avisar y formularios que dejan de cumplir con el RGPD o la LSSI porque nadie los revisó. En una app: versiones de Android o iOS nuevas que rompen funciones que antes iban bien, actualizaciones rechazadas por incumplir las políticas de la tienda, o un crash silencioso que nadie detecta porque no hay monitorización activa. El coste de no mantenerla no se ve hasta que pasa algo: la web cae, la app deja de recibir actualizaciones aprobadas, un dato se filtra o llega una sanción. Para entonces, arreglarlo cuesta mucho más que haberlo prevenido.
Desde 79 €/mes
Ver servicio