Planes de mantenimiento
¿Primero quieres entender el servicio antes de ver tarifas? Consulta qué incluye el mantenimiento de webs y apps.
Qué incluye cada plan
Básico
Para webs y apps ya estables que solo necesitan que nadie las abandone.
79 €/mes
2 h/mes
Respuesta ante incidencias en horario laboral, sin tiempo de respuesta garantizado por contrato
- Actualización periódica de dependencias, plugins o SDKs, según sea web o app
- Copias de seguridad automáticas y verificadas (webs)
- Monitorización de disponibilidad (uptime) o de crashes en producción (apps)
- Informe mensual de estado: actualizaciones aplicadas, incidencias y rendimiento
Pro
Para webs y apps que cambian con el negocio y no pueden permitirse estar caídas mucho tiempo.
169 €/mes
4 h/mes
Respuesta garantizada en 48 h
- Todo lo incluido en el plan Básico
- Cambios de contenido (webs) o publicación de nuevas versiones en la tienda (apps) dentro de las horas del plan
- Mejoras de rendimiento aplicadas de forma proactiva, no solo cuando algo falla
- Soporte ante incidencias con respuesta garantizada en 48 h
Premium
Para webs o apps críticas para el negocio, con evolución continua y trato prioritario.
299 €/mes
6 h/mes
Respuesta garantizada en 24 h
- Todo lo incluido en el plan Pro
- Desarrollo de mejoras evolutivas (nuevas funcionalidades, integraciones) dentro de las horas del plan
- Soporte ante incidencias con respuesta garantizada en 24 h
- Reunión trimestral de seguimiento técnico y prioridades
Qué pasa si no contratas mantenimiento
Brecha de seguridad
Cada dependencia, plugin, librería o SDK sin actualizar es una vulnerabilidad conocida y publicada, con exploits documentados. No hace falta que nadie te ataque a propósito: los bots que rastrean webs con versiones desactualizadas lo hacen de forma automática y constante, y en apps una dependencia obsoleta es motivo habitual de rechazo en las revisiones de Google Play y App Store.
Caída del sitio o app inutilizable
Un certificado que caduca, un servicio externo que cambia su API o un pico de tráfico que nadie monitoriza pueden dejar tu web caída durante días si no hay quien lo detecte y lo resuelva. En apps, una nueva versión de Android o iOS puede romper una función que antes funcionaba bien, o una actualización puede quedar bloqueada en revisión por incumplir una política que cambió sin avisar. Sin monitorización activa, te enteras por un usuario que no pudo usarla, no por una alerta.
Incumplimiento de RGPD y LSSI-CE
Un formulario que deja de cifrar datos, una cookie de analítica que se carga antes de pedir consentimiento o una política de privacidad desactualizada son incumplimientos reales, no formalismos. La normativa no exige que pase algo grave para sancionar: exige que el cumplimiento sea continuo, no puntual en el momento del lanzamiento.
Preguntas frecuentes
¿Hay permanencia mínima?
No trabajo con permanencia forzosa. La relación se formaliza en un contrato de servicios con un preaviso de baja razonable, no con una penalización por cancelar.
¿Puedo cancelar el servicio en cualquier momento?
Sí, cumpliendo el plazo de preaviso acordado en el contrato. El objetivo de ese preaviso es organizar el traspaso de la web (accesos, documentación, estado de las copias de seguridad) de forma ordenada, no retenerte.
¿Las horas que no consumo en un mes se acumulan al siguiente?
La política concreta de acumulación de horas se fija en el contrato de cada cliente, porque depende del plan y del volumen de trabajo previsto. Lo que sí puedo decirte ahora: no vas a encontrarte con una cláusula sorpresa; las condiciones sobre horas no consumidas se revisan contigo antes de firmar, no después.
¿Y si un mes necesito más horas de las que incluye mi plan?
Se presupuesta aparte, con precio cerrado antes de empezar. No se factura ni un minuto de más sin que lo hayas aprobado primero.
¿Puedo cambiar de plan más adelante?
Sí. Si tu web crece o cambian tus necesidades de soporte, se ajusta el plan de un mes a otro, sin coste de cambio ni compromiso de permanencia adicional.
¿Hablamos de qué plan encaja con tu web?
Una llamada de 20 minutos, sin compromiso, para entender el estado real de tu web y qué nivel de mantenimiento necesita de verdad, ni más ni menos.